Me pregunto si me piensas, me pregunto si suspiras, me pregunto si a tientas en la oscuridad caminas, mi luz se ha ido de tu vida y te he dejado en ruinas, una lámpara cuyo aceite eras tú, un edificio cuyos cimientes tu nombre llevaban, dispuesta a reconstruirte estaba, dispuesta a amar sin temor me hallaba, cuán enorme pérdida, ahora dime… ¿Tanto te costaba?
-Tinx
—Haruki Murakami, 1Q84
[That’s what the world is, after all: an endless battle of contrasting memories.]